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Vivir con tus padres

Ya sabemos que en los paises civilizados, los padres le dan la patada a sus retoños a los 18 en caso de que estos no hayan levantado el vuelo por su cuenta para entonces. Es una costumbre muy sana que endurece el espíritu, al parecer. En España, países mediterráneos, y culturas con madres poderosas, no es tan frecuente, ni el vivir con tus padres pasada cierta edad se ha convertido aún en un signo tan rotundo de fracaso.

En USA, uno de los grandes logros de la revolución conservadora del abuelo Reagan fue la inflación en los costes educativos. La gente acaba la universidad con deudas perpetuas de importes astronómicos, que, por si fuera poco, son las  únicas que no te quitas de encima ni siquiera pasando por un juez para que te declare en quiebra. Y astronómico es astronómico: Puedes terminar un grado en  fotografía debiendo setenta u ochenta mil dólares. Súmale la exportación de trabajos manufactureros a China, la caída en los salarios, especialmente en trabajadores no cualificados o puestos de entrada en el mercado, y el panorama se pone muy difícil para los que quieran una vida independiente.

Damon Casarez pasó por todo eso y acabó en casa de sus padres. Cuando se apilan las facturas, los trabajos escasean, los alquileres se  vuelven imposibles y quedan pocas opciones. En nuestro pais le está pasando a mucha gente, y no únicamente jóvenes. Allí, en su refugio familiar, descubrió que tenía un tema muy a mano: Boomerang kids, los chavales boomerang, es el resultado, una coleccion de retratos de gente como él, que empezó con amigos y conocidos que han vuelto como el boomerang del título al lugar del que salieron.



Aquí tenemos  a Mikey Billings, licenciado en música y cine por la Full Sail University, una de las for profit -universidades privadas- crecidas al calor inflacionista de los préstamos estudiantiles, aprendiendo a hacerrse el nudo de la corbata mientras sostiene una deuda de ochenta mil dólares, que paga con un trabajo a tiempo parcial en un centro comercial.

Como toda buena colección de retratos, además de transmitir la personalidad de sus modelos, sirve de comentario a un estado de cosas, un problema colectivo, que amenaza con destrozar a cientos de miles de personas y que pide a gritos un remedio.


Como estamos en Navidad y las historias estos días requieren final feliz, señalemos que propuso la historia al NY Times, que el superprestigioso diario lo aceptó rápidamente, y que su publicación le ha ayudado a renovar su lista de clientes. No se si a salir de casa de sus padres. El periódico calculó que uno de cada cinco jóvenes vive con sus padres. Tan importante le pareció el problema que le dedicó la portada de su revista semanal. Supongo que en España la proporción debe ser la inversa...

El dormitorio del muerto

Ultimamente me encuentro mucho con fotos de Ashey Gilbertson. Entre otras cosas, aún estoy bajo el efecto de un reportaje multimedia que ha hecho para el New York Times que explora como contar una historia con fotos en la época de internet.

Gilbertson es de los que echó los dientes en las guerras de Irak y Afganistan. De allí se trajo, además de múltiples premios de la talla de la Medalla de Oro Robert Capa, un libro de memorias muy apreciado, Whiskey Tango Foxtrot. Apareció por Iraq al inicio de la invasión, sin cobertura alguna, sin estar afiliado a ningún medio ni empotrado, y documentó como la intervención americana se tradujo en terrorismo, robo, pillaje y caos para, entre otros, el New Tork Times. Estando allí, un marine murió para protegerle, y esa deuda ha informado sus esfuerzos posteriores.

Todo eso, por extraño que parezca, suena ya a historia antigua. La era en que Bush decidió reventar un país que no le había atacado,  lo que llevó  a cabo con una maestría insuperable, sin dejar una piedra, una institución o una posibilidad de catástrofe sin ejecutar,  que dejó mas de un millón de muertos y un sufrimiento que no se puede ni medir, parece algo del pasado remoto. Sin embargo ocurrió hace nada. De hecho ocurre aún. Hoy como entonces, en USA, esa guerras son como algo ajeno. Solo van unos cuantos, militares profesionales, a los que el gobierno negó durante 4 años hasta el mínimo reconocimiento que supone que se vieran sus féretros al llegar a América.

Gilbertson siguió trabajando en las consecuencia de aquella tragedia y el último fruto de esos esfuerzos es otro libro, Bedroom of the fallen (El dormitorio del caído). Ha viajado por USA recogiendo la imagen del dormitorio de algunas de las víctimas de esas guerras. Por parte aliada no fueron demasiadas (unas 5.000, dice en el prólogo, no dice que han muerto mas soldados después, suicidándose, incapaces de superar aquello).


El libro tiene una web que expone las fotos, panorámicas, blanco y negro con todo detalle, además de un breve texto sobre el caído. Unas líneas que informan de las circunstancias de su muerte.



La personalidad del muerto no es demasiado difícil de suponer, viendo esas habitaciones, los detalles, los recuerdos acumulados, las historias, posters y trofeos que los adornan. Puedes hacer zoom sobre ellos y recogerte un momento. 

 Y la conclusión mas evidente, lo mas sangrante, es que son todos habitaciones de adolescente. Dormitorios en los que refugiaban su intimidad en casas de sus padres. Las guerras, es bien sabido, las organizan los viejos, pero las pelean los jóvenes. En este caso, adolescentes casi, gente que ni siquiera ha iniciado su vida, que salieron de casa de sus padres para morir en tierras lejanas. Pasaron de os trofeos deportivos, los posters de sus ídolos, lo peluches... a los francotiradores, las emboscadas y los suicidas con bomba...  Todos tenían 19, 20, 21, 22 años... El mas viejo es un chaval de 27, murió de una sobredosis en la casa de su camello, a la que acudía para mitigar el SSPT

Ashley Gilbert repasa algunas de sus imágenes en este video. Como dice, parece que en cualquier momento, un chaval va a entrar y  a sentarse al ordenador a chatear o a hojear alguna de sus revistas..


Hace un año hoy.

Cuando leo que Amancio Ortega es el mas rico del pueblo, que Mango triunfa dónde va, lo buen negocio que es El Corte Inglés o Inditex, lo que gana H&M o J Crew o Gap o Primark siempre pienso en lo mismo. Por si se me olvida, periódicamente pasan cosas que me lo recuerdan. 

Hace un año ocurrió una de las mas trágicas, mas impresionantes. Murieron 1.135 personas, resultaron heridas 2.500. Las mataron la avaricia y la irresponsabilidad de unas marcas dispuestas a todo para ahorrar unos céntimos en el precio final de una camiseta o de cualquier otra prenda perecedera e inútil. Si hubiese ocurrido en otro sitio, en cualquiera de los paises dónde obtienen sus beneficios esas empresas, habría mucha gente en la cárcel, las familias hubiesen recibido compensaciones acordes con la tragedia y es impensable que no hubiese tenido consecuencias políticas. Pero pasó en otro sitio, miserable, lleno de esclavos y gobernado por títeres crueles a los que les importa poco la vida de sus conciudadanos.

Hace un año, se hundió el Rana Plaza, la maquila con nombre de hotel de lujo en la que se amontonaban decenas de talleres en los que eran torturados sistemáticamente miles de inocentes desesperados a los que se hacía creer que lo suyo era un trabajo porque cobraban un mísero sueldo por dejarse allí su vida y su salud.

Ismail Ferdous estuvo allí. Lo prueban fotos como éstas



.



Ahora el New York Times publica un recuerdo de aquello, lo que llaman Op-Docs (los textos de opinión son Op-Eds, estos son documentales de opinión, parece, de ahí el nombre). Un video codirigido por él, narrando sus experiencias del dia. De la zona de guerra. Y lo que significa volver a encontrarse con las etiquetas que fotografió allí. El se cree eso de que fabricar barato es inevitable porque es lo que quiere el cliente y el vendedor está obligado a dárselo. Habria que aclararle que hay quién ha calculado cual sería el coste de mejorar la situación de los trabajadores: apenas unos céntimos. Los fabricantes locales se llevan 50 céntimos por una camiseta que se vende a 10 euros. Sería posible cambiarlo, pero empeoraría la cuenta de resultados de Zara, Mango, Primark, etc. en algunos insignificantes millones de euros. O la camiseta costaría 10,50 euros, demasiado, parece.

Las negociaciones para corregir la situación se habían iniciado hace 6 años. Desde entonces ha habido tres incendios que han acabado con la vida de unos cientos de trabajadores. Nada como Rana. Pero no han avanzado ni parece que lo vayan a hacer. Solo un puñado de marcas se han comprometido y a muy poco.

Hay una campaña -the cost of fashion- organizada para conseguir indemnizaciones y cambios, pero no parece que esté teniendo demasiado éxito. Los pocos cambios que se han producido (sobre todo en la conciencia de los trabajadores explotados, y algo de mala prensa para los explotadores) han tenido otros efectos, previsibles: las mismas firmas resiopnsables de lo ocurrido amenazan con llevarse la produccion a paises africanso o incluso en inmprtar trabajadores sudaneses o etiópes para hacer funcionar sus fábricas en India. Lo importante es lo importante.

Las amigas de Plaza Blanca

El otro dia hacía zaping, una actividad  a la que dedico mas tiempo del recomendable y que creo que está afectando a mi salud mental. Tropecé con uno de esos programas que ahora pasan por informativos. Los que sustituyen a los documentales y reportajes de verdad. No era una de esas enfáticas y exageradas cosas con voz en off engolada, era el otro estilo, el de cámara movida, sonido malo, pretensiones escandalosas y tema escabroso. Bueno, retrataba a un travesti explicando como colocaba su pene para disimular su existencia lo justo.

Me hizo pensar en Christer Strömholm y en sus amigas de la Plaza Blanca. Ströholm fue casi un fotógrafo sobrevenido. Como tantos otros, estudió pintura antes de tropezarse muy tarde, en el 47 en la Ecole Nationale Superieure des Beaux Arts de Paris con ésta disciplina. Para entonces ya había tenido tiempo de alistarse voluntario para combatir el fascismo en la guerra española, militar en la resistencia noruega durante la Segunda Guerra Mundial y  hasta de ser condecorado por ello. No medía bien los tiempos y comoo  consecuencia, solo tugo un reconocimiento tardío en vida, lo que a veces es señal de la calidad de un artista.

En el 65 su primera exposición antológica fue descolgada al tercer día para acallar las protestas de los visitantes. Hoy parece ridículo. ¿El motivo? Sus retratos de sus amigas de la Plaza Blanca.



En los años 40, después de la guerra, cuando se fue a estudiar a París, Stroholm se instaló en el vbarrio, en el que coincidio con estas señoritas, a las que retrató en su dia a dia con una mirada que me recuerda a la del niño que protagoniza otra de sus fotos, tomada en el mismo sitio.


Se trata, por si aún alguien no lo había captado, de mujeres voluntarias, de travestís. Hoy, que se han convertido en algo relativamente común y teóricamente aceptado, es difícil comprender la época y las circunstancias en que vivían y el valor que hacía falta para aceptarse y ser así publicamente. Estamos hablando de una Francia gobernada por De Gaulle, el mítico general que eligió como símbolo la cruz de Lorena, casado un una mujer profundamente puritana, a la que los franceses apodaban tía Yvonne, que, por ejemplo, consiguió que se reintrodujera una ley que castigaba a los propietarios inmobiliarios que toleraran la prostitucion en su local con la expropiación de éste. Los travestís, que eran reducidos a monstruos de feria en sus lugares de origen, se refugiaron en la Place Blanche, con el Molino Rojo y otros "monumentos" de la mala vida, y se veían prácticamente condenados a practicar la prostitución. No tenían mucha elección. Nadie contrataría a una persona cuya apariencia no concuerda con lo que figura en sus documentos.

Stroholm deja constancia de su cercanía en autoretratos como este:





Y de su simpatía, su calidad personal y su opinión sobre ellas, en retratos como estos:





70 años depués hay transexuales trabajando en ocupaciones mas o menos "normales" y hasta en algunos parlamentos. Lo que no significa que tengan una vida fácil, ni que se haya conseguido superar los prejuicios y las discriminaciones. Algunos periodistas y medios siguen mirándolos como si fueran monstruos de feria.

Las fotos se recogieron en un libro en 1983, 40 años después. Se agotó rápidamente y es un caro objeto de coleccionistas. Acaban de ser reeditadas, en una edición muy cuidada y bastante mas asequible por Aman Iman, una editorial especializada francesa.


El asilo de los pájaros.



Ya me declaré fan radical de Roger Ballen, un fotógrafo con una magia especial capaz de llenar sus fotos con sentimientos de una forma que pocos artistas de la cámara han conseguido. El mejor arte visual es capaz de atraer las emociones sin la mediación de narración o explicación alguna. Kandinsky dejó escrito que la abstracción buscaba emocionar como la música, sin muletas. Ballen lo consigue. Sus construcciones en blanco y negro resultan tan impresionantes como sugestivas.





Presenta nuevo libro y ofrece un pequeño reportaje sobre su creación, algo asi como un making off, si se quiere. Mas que recomendable.






Está al otro lado del link:    :Roger Ballen's Asylum of the Birds

Menos prosa, mas poesia


Aburrido con la realidad obvia, lo que me fascina es transformarla en un punto de vista subjetivo.Sin tocar el sujeto, quiero llegar al momento en que, a través de la pura concentración en la visión, la imagen compuesta resulta mas "fabricada" que "tomada". Sin un pie de foto descriptivo que justifique su existencia, hablará por si misma: menos descriptiva, mas creativa, menos informativa, mas sugestiva; menos prosa, mas poesía..."
 Ernst Haas dixit.
 
Reflejos en la puerta giratoria, Nueva York 1975, NY, 1975,



  Western Skies Motel, Colorado 1968

 

El velo



Siempre soñe con visitar Aleppo. Es lo que tiene crecer leyendo libros de aventuras y viajes, series documentales como las de Miguel de la Cuadra, Enrique Meneses, o Féliz Rodriguez de la Fuente. Algunos nombres se te enganchan para siempre: Samarkanda, Xian, Timbuktu, Anchorage, Zanzibar, Dakar... 

No sé por qué nunca lo hice, la verdad.. Supongo que porque aunque se hubiese convertido en un destino turístico normal, a mi me seguía sonando como una proposición tan poco práctica como viajar por la Antártida, cruzar al Paso del Noroeste o el Khyber, tambien protagonistas de mis relatos favoritos.

Sospecho que nadie podrá ya visitarlo nunca. Su mítico zoco, su ciudadela... no son mas que cenizas y escombros. Lo que ningún invasor consiguió, lo han hecho los propios habitantes en una devastadora guerra civil.

Franco Pagetti ha conseguido media docena de premios con sus originales fotografías de la ciudad: Calles despobladas, sin vida, veladas, en las que los habitantes cuelgan sábanas y telas para dificultar la puntería de los francotiradores y la visibilidad de los combatientes, buscando que unos tejidos colgados de cualquier manera les den un poco de paz.





 
Pagetti es un gran fotógrafo y un tipo curioso. Fotógrafo de moda, dejó las modelos y las pasarelas para retratar la guerra a una edad poco habitual. A sus 63 años sigue en la brecha, en Siria, después de pasar por Iraq, Afghanistan, Libia, Colombia, etc. Es miembro de VII, probablemente una de las agencias mas respetables e interesantes hoy. 

Vogue sigue publicando sus fotos. Eso si, en un contexto y de una manera que resulta particularmente chocante...


La aldea irreductible.



Jason Lee es un fotógrafo chino que explica China muy bien. Además de cubrir desastres naturales, acontecimientos urgentes y hasta algunos importantes, realiza sus propios proyectos. El reportaje sobre  la fábrica de muñecas hinchables ya me impresionó, aunque en el fondo era una historia más de fábrica china. 



Lo que me ha dejado totalmente intrigado es su visita a un pueblo comunista. Debe ser la paradoja mayor del pais: Parece que China no es comunista, o que hay comunistas en China o que unos son mas comunistas que otros. 

 
Lee cuenta que, como todos los chinos, sabía de comunismo por los libros de texto, pero no había visto una sociedad comunista. Nanjie, el lugar donde Mao pervive, lo es. Sus habitantes le parecen felices, le describen su pueblo como zhong (maravilloso, estupendo) y están muy conetntos de que en el todas las necesidades básicas -alojamiento, comida, educación, sanidad-  estén cubiertas de forma gratuita. Le cuentan que eso resulta muy embarazoso para los chinos que lo visitan, que generalmente tienen dificultades para pagar sus hipotecas, llegar a fin de mes con su sueldo y rezan para no ponerse enfermos. Según ellos, el problema es el egoismo: allí hacen lo contrario, comparten, y un egoista estaría fuera de lugar...  Su alcalde dice que el dinero es veneno en las manos del individuo y fortuna en las manos de la colectividad y que los habitantes de Nanjie son tan ricos que no tienen. 

Lee cuenta que se hubiese quedado, pero llegaba el final del mes y tenía muchas facturas que pagar...

Un parado mas, una tendencia, un disparate...



Este es John H. White, fotoreportero del Chicago Sun Times, retratado, en imagen (y palabras) por Scott Strazzante, un colega de la competencia, el Chicago Tribune.

John H. White fue uno de los primeros fotógrafos negros en conseguir un trabajo en un periódico de gran circulación. Ganó el premio Pulitzer en 1982 por su "consistentemente excelente trabajo en una enorme variedad de temas". Ha hecho casi toda su carrera (1978- mayo 2013) en el el diario mas importante de la tercera ciudad de USA. 

Ademas de haber dado a su periódico dias de gloria y haber retratado su ciudad mejor que nadie, es un profesor de fotoperiodismo querido y respetado desde hace casi el mismo tiempo.

Nada de eso le ha salvado del ajuste de plantilla que ha hecho su empresa, que ha despedido a los 28 fotoperiodistas del diario de una tacada. 

Afortunadamente, la noticia, revelada por su competidor, el Tribune, ha dado la vuelta al mundo, señal de que aún resulta difícil de creer que algo así pase.

La polémica que ha causado esa decisión se ha cruzado con la levantada por Marissa Mayer, la presidenta de Yahoo, que al presentar el nuevo Flickr afirmó que ya no había Flicker Pro porque no quedaban fotógrafos profesionales.

Aqui al lado, en Murcia, La Opinión ha hecho lo mismo. Ha despedido a toda su plantilla de fotógrafos (4) en un despido colectivo que se ha llevado por delante a 15 personas. Todas redactores y fotógrafos. El diario ha recortado la plantilla a la mitad en tres años, pese a que los trabajadores aceptaron reducir sus sueldo para que no hubiese despidos. Como en el ERE de El Pais, probablemente el mas escandaloso de todos, que acabó con 139 veteranos periodistas en la calle, ni un solo directivo se ha visto afectado.

Creo que el paisaje que dibujan estas anécdotas es desolador: La conclusión lógica, sumando lo que ocurre en otras del sector, es que abundan las empresas periodísticias en las que los ejecutivos no sienten el mas mínimo respeto por su producto ni por quienes lo hacen. Intentan reflotarlas dificultando el trabajo de los que las hacen, despidiendo a los que mejor lo hacen, y reduciendo hasta la caricatura sus contenidos. Viendo cuales son los contenidos mas seguidos, leidos y reenviados de sus versiones webs, que parecen ser las únicas que importan, igual no les falta razón: siempre son los mas ridículos, mas chabacanos y mas superficiales. Yo hubiese sospechado que la gente leia El Pais precisamente por la calidad de los escritos o las fotos (una de las afectadas fue la  histórica Marisa Flórez), de algunos de los despedidos.

Particularmente revelador resulta que el Chicago Sun Times, en el mismo memorando con el que anunció su decisión a la plantilla, les explicaba que deberían a partir de ese momento, además de escribir sus textos, hacer fotos y videos de sus reportajes con sus teléfonos para ilustrarlos. ¿Quién necesita un profesional cuando cualquiera puede hacer una foto o un video con su iphone? Marissa Mayer ha pedido perdón por su desliz, pero lo ha hecho mal: no es que se haya equivocado, solo se ha adelantado al momento.


Hazte un libro

. El artista del "haztelo tu mismo" es Noah Beihl, fotógrafo. Las fotos que le dan tanto trabajo las puedes ver aqui. Es aun mejor con la cámara que en las manualidades...

Un poco de felicidad

47 News, una web de información de esas que cuelgan de un conglomerado informtivo, lleva desde 2.006 pagando a Araki para que haga fotografias felices. Hay de todo:  niños que aprenden felices a usar el abaco, artesanos del tatami, un vendedor de miso en un mercado tradicional,  boxeadoras que disfrutan el momento, profesionales del cabaret...

En estos tiempos, parece una idea brillante. Ademas de las fotos, publica pequeñas piezas de video, al pie de cada página,  en las que se ve al maestro trabajar.  Y la verdad es que da casi mas alegría ver al duende de los pelos puntiagudos, siempre vestido de forma tan graciosa, interactuar con sus modelos que contemplar el resultado final. Un espectáculo adecuado para estos dias...


Está en japonés, pero da igual. Y si lo necesitas mucho, siempre puedes recurrir a tu traductor online favorito...

Midway, segunda parte

Chris Jordan vuelve al archipiélago de Midway. Hablé de sus impresionantes y conmovedoras fotos hace tiempo... Imágenes trágicas como esta:


 Restos de albatros muertos, envenenados con basura que confunden con comida, que dejan al descubierto lo que los mató. Una poderosa prueba de cargo contra el irresponsable comportamiento de los consumidores, fabricantes y políticos occidentales, incapaces de controlar el efecto de nuetros hábitos sobre el medio que nos soporta. La imagen es aun mas insoportabe si se piensa que Midway es un atolón despoblado a 2.500 kilómetros del territorio poblado mas cercano.

Ahora rueda una película con la  intencion de dar mas difusión al problema. Se ha financiado con Kickstarter, explicado con un blog y apoyado con numerosos videos de Youtube y Vimeo. Lo que en una foto fija resulta dificilmente insoportable es aun mas doloros en movimiento. Entre lo filmado, las largas agonias de los albatros envenenados, aves dando de comer a sus polluelos plastico que confunden con lombrices, los cadáveres que dejan los animales... Algunos clips son casi imposibles de soportar.


Ojalá sirva para algo...


Antes y despues

Estoy seguro de que la fotografía mas reproducida y vista del mundo, si alguien pudiera medir algo asi, sería esta.


Seguro que la has visto. Siempre pensé que era un paisaje medio artificial creado por algún empleado de Microsoft. Y no, es una foto real de un paisaje real, en Sonoma (California) , fotografiado por Charles O'Rear con su cámara de medio formato, sin retocar.

Irónicamente, así es como se ve hoy el mismo paisaje. El signo de los tiempos.
 

La historia completa, bastante conocida, incluyendo las coordenadas y el street view aqui. Admito que es una de esas cosas que no soportaba mientras existía -¡un paisaje tan blando, tan perfecto, tan artificial!- y ahora se echan de menos. Los fondos con que windows decora nuestras vidas son aun peores hoy.

Trabajo



John Crawford es uno de esos fotógrafos que primero imaginan su foto y luego la hacen... Un tipo interesante, sigue su imaginación a dónde le lleva, no importa el trabajo que requiera o el dinero que cueste... Yo creo que me aplicaría aquello de ¿para que hacer las cosas, con lo bonito que es soñarlas? Sobre todo para evitarme decepciones.

Desde el salón de casa

Bipolar, con trastorno esquizo afectivo, encerrada en su casa, Lauren Simonutti llevaba una carga dificil de compatibilizar con la fotografia. Desde su encierro, drogada con su polvo de estrellas (litio), elaboraba  sus alucinaciones en fotos que no se cómo clasificar, usando su cámara de gran formato, sobreimpresiones y técnicas arcaicas.

Uso el pasado porque acaba de fallecer, según cuenta Colin Pantall, que la había entrevistado no hace mucho.

Ella aún publicó un post en el su blog hace poco mas de un mes, explicando uno de sus trabajos. Ventajas de internet: Permite a gente como ella una relación con el exterior alejada de cualquier zozobra. Tenía ademas su cuenta en Flickr. La galeria que la representa, Catherine Edelman,  colgó un par de videos en los que habla con una franqueza desarmante no solo de su proceso de trabajo, también de su condición. De como su madre ocultaba a sus familiares que su hija tenía una enfermedad mental. De como aunque sepas que las voces que oyes son falsas, sigues oyendolas.




Para la enfermedad mental, el remedio no es que sea peor - porque no hay nada peor - pero es tan malo como la dolencia. Al final del extremo de la cuerda, después de varios años de ensayo y error, de probar un fármaco tras otro, de encierros, hospitalizaciones y tres intentos de suicidio fallidos, inexplicablemente, todo se reduce a un último intento escribió en la presentación de sus fotos en Lensculture...




Imaginando el paraíso

"... mi mundo visual actual es ahora plano y bidimensional, ... similar a mirar un cuadro medieval,  lleno de agujeros negros,  formas abigarradas, destellos y apariciones ocasionales de luz"
 
"Usando película y papeles fotográficos
tradicionales ricos en plata, junto con química arcana y técnicas no convencionales, estoy rindiendo homenaje al misterio de la visión binocular y la historia del medio en sí mismo."

Keith Carter recuerda despertarse de niño en la cocina de su madre, iluminada por una pequeña lámpara naranja, levantarse hasta ver el fregadero y allí como salía una imagen de un papel blanco, sumergido en un líquido. Desde entonces ha sido fotógrafo. Hoy pasa de los 60 y ha desarrollado algunos problemas de visión. Su reacción es Imaginando el paraíso una colección de imágenes en blanco y negro difíciles de clasificar y de contemplar.  


Pocas cosas hay que me den mas miedo que perder la vista. Una de esas terribles enfermedades degenerativas, por ejemplo. Es difícil imaginarse en esa situación, pero de ocurrir, me gustaria demostrar una  entereza semejante.  


Nevera


¿Comida? Solo si sobra sitio...

La nevera de Shinya Arimoto. Probablemente uno de los fotógrafos que mas me han impresionado el año pasado. Blanco y negro, 6x6.. Sus retratos del Tibet dan ganas de salir a la calle cámara en mano. Descubierto via Tokyo Camera Style.

El cazador solitario

Sanz Lobato habla para un medio importante... Como ver salir la luna de dia... Con los dos ojos afectados por una enfermedad degenerativa, el fotógrafo se ayuda de unas potentes lupas y de un aparato instalado por la ONCE para leer y distinguir detalles de algunos de sus trabajos. El Pais le entrevista a los 80 años. El sigue encerrado, a lo suyo,  con su obra en cajas. Mientras tanto los admiradores andan desconcertados buscando donde dejarle un mensaje de felicitación por el Premio Nacional de Fotografía o, simplemente, de agradecimiento. José Manuel Suárez coloca una advertencia en la página que le dedica en su excelente blog: "Por favor, esta no es la página de Rafael Sanz Lobato. No dejeis mas comentario porque el no los lee.Gracias."

Dice en la entrevista que Cristina Garcia Rodero le sugiere que se deje querer, que exponga... A ver si se anima. Es difícil imaginar que haya alguien asi en una época en la que lo normal es encontrar artistas que lo mejor que saben hacer es trabajarse su fama y su notoriedad. Supongo que es un vestigio de otra época, pero duele. Si Sanz Lobato hubiese empleado la milesima parte del talento que tiene para fotografiar en promocionarse, sería una celebridad.  Merecidamente. Un maestro. 






Fotos de los alrededores

Ultimamente, parece que necesito mirar fotos de mis alrededores. Que me queden cerca, ademas de tocarme alguna fibra sensible que no sé muy bien donde está... Aunque las haya hecho algún profesional venido de un pais marciano situado al otro lado del mundo.

Maria de la Iglesia retrata "su pueblo", el pueblo del que salió su familia y al que prácticamente no había vuelto hasta que se decidió a fotografiarlo, y produce una especie de monumento a un mundo agónico que se disuelve en el siglo XXI como un azucarillo. Es Rabanales de Aliste, en Zamora, pero podría ser cualquiera de los 3.000 pueblos de España que pasan por un trance similar y, desde luego, cualquiera de los que se han cruzado en mi vida últimamente: Las viudas, las mesas camillas con sus hules y sus braseros, las bestias, los trastos abandonados, los aperos que dan fe de una actividad ya escasa, los paisajes, alguna pareja un punto mas joven, seguramente los héroes del dia que han decidido refugiarse alli, coches oxidados y carteles de negocios abandonados, los restos del naufragio del último intento modernizador, alguna imagen de felicidad...

Un trabajo emocionante de una fotógafa con luz propia. En algún lugar la he leido diciendo que busca la estética deformada que mencionaba Valle Inclán como el mejor camino para retratar España. Yo no la veo por ninguna parte, veo mas bien un trabajo hecho desde la empatía por los retratados que señala al consuelo y la esperanza. 

Vacaciones

Agosto. Sinónimos. Isabella Rozendaal ya me había impresionado con sus retratos de humanos que aman animales. Publica en unos meses un libro (En Masse) explorando las vacaciones de sus compatriotas holandeses: En el sur, al aire libre, todos juntos y sin pudor...



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