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Hazte un libro

. El artista del "haztelo tu mismo" es Noah Beihl, fotógrafo. Las fotos que le dan tanto trabajo las puedes ver aqui. Es aun mejor con la cámara que en las manualidades...

Canon sin espejo



Esta es, parece la nueva Canon sin espejo. Como es un rumor publicado por una revista japonesa, aún no está claro que sensor lleva ni si los objetivos serán compatibles con los de la serie EOS, aunque lo de EF en el anillo frontal da alguna pista. El "22mm." indicaría que, com algunos especulan, usará un sensor APS-C.

Toda la vida diciendo que las reflex eran una antigualla sin sentido en la época digital y ahora resulta que las voy a echar de menos. Todo lo que sale me parece bastante mas feo.

dos descubrimientos

La herramienta perfecta para fotógrafos: Adobe Lightroom. Ya dije que tenía buena pinta. Llevo unas semanas usándolo y la pinta no es lo mejor. Creo que es la herramienta definitiva. El Photoshop, programa maravilloso, siempre me ha intimidado. Es como la proverbial navaja suiza, sirve para todo, y seguro que es mágico y maravilloso, pero es abrumador. Una herramienta que excede mis capacidades y necesidades. Lightroom, al contrario, es justo lo que necesito. El diseño es intuitivo y se ajusta como un guante a las necesidades de los fotógrafos. Es una base de datos unida a una herramienta de retoque y a un instrumento de publicación. Perfecto. Con detalles que prueban que el que lo diseñó sabía bien lo que hacía. Facilita la importación de fotos e imágenes al ordenador (solo necesitas un programa, independientemente del medio de origen), el proceso de ajuste y retoque (menús simples, deslizadores y mecánicas fáciles de usar), y la salida y publicación de las fotos (impresión, pase de diapositivas, publicación en web). Además facilita enormemente el flujo de trabajo, acorta las tareas (está prevista, por ejemplo, la realización de copias de seguridad a la vez que la importación de fotos), y mantiene accesible y organizado el catálogo... Por si fuera poco, puedes aprender facilmente el manejo básico del programa en una lección de casi una hora impartida por Toni Lirio, AE (¿?) de mercados creativos de Adobe Iberia en este enlace. ¿Qué más se puede pedir?

El ruido no importa tanto: Después de leer toneladas de pruebas de cámara pontificando sobre el ruido a altas sensibilidades, como reducirlo, controlarlo, etc. descubro que casi no vale la pena: Aunque molesta en un ordenador, sobre todo si te dedicas a ampliar una imagen y ver los pixels, una vez que imprimes la foto, tiene muy poco peso. Por lo menos hasta 30x40 cm., que es lo máximo que he usado. O sea, que se nota, pero no tanto como para influir en la compra de cámara, o a la hora de plantearte si subir la sensibilidad en cámara. O a lo mejor me estoy volviendo perezoso o perdiendo visión y gusto. Lo cierto es que unas tintas tapan otras, y, como de todas maneras, al calidad del medio es la que es, no percibo diferencias sustanciales entre imágenes tomadas con unas sensibilidades y otras (200/800 Asa). Y hablo de fotos tomadas con compactas, nada de reflex con grandes captores que permiten sensibilidades altas. Asi que un prejuicio menos...


El arte de la imitación

No me gusta demasiado la ilustración, de algún modo me enganché a la foto naturalista y me cuesta trabajo aceptar las fotos manipuladas. Pero estoy pensando en hacer un proyecto sobre un tema que pide a gritos alguna forma de estilización, y buscando inspiración, me he encontrado una técnica de esas que te hacen sentirte muy torpe, de esas de ¡Como no se me habrá ocurrido antes!...
Consiste en robarle la paleta a los grandes de la pintura, al pintor cuya obra se ajuste a tu tema. Es tan simple que parece una ocurrencia, pero ya la he probado y es curioso lo bien que funciona. Te coloca en un buen camino...


¿Se le puede llamar fotografia?

Me he pasado el fin de semana frustrado con el Brige y el Photoshop, intentando meter en cintura media docena de imágenes que había grabado en RAW en mi cámara. Muy frustrante. No se que le pasa a mi monitor, las imágenes cambian radicalmente de aspecto de un programa a otro. Las abro con el visor Canon de RAWs que venía con la cámara, pero al pasarlas a Photoshop cambia el balance de blancos, el contraste, el brillo, todo. Usando el Bridge para "revelar" el RAW, me paso horas intentando recordar que versión de la foto es la que quería cuando apreté el botón, y sobre todo, calibrar si esa es la mejor. Un horror.

Me hizo pensar en una disuasión que se plantea desde hace años: ¿Se le puede llamar fotografía a esto que hacemos con las cámaras digitales? Mucha gente dice que no y yo empiezo a pensar que tienen razón.

Fotografía quiere decir "escribir con luz". En el sistema fotoquímico, es la luz, concentrada y conducida por un sistema mas o menos complejo de lentes, la que escribe directamente en una superficie sensible. Fox Talbot tituló The Pencil of Nature (el lápiz de la naturaleza) al primer libro de fotografía publicado. El concepto esta claro: La naturaleza dibuja directamente su imagen. Automático, natural, directo. ¿Qué queda de eso tan mágico ahora, en los procesos digitales? Nada, o casi nada.

Ahora la imagen se proyecta en un chip que genera una serie de voltajes correspondientes a cada punto del mismo. Pero ese voltaje no quiere decir nada, hay que interpretarlo. Para hacerlo se ha inventado el filtro de Bayer, que combina mediante unos algoritmos muy variables cuatro contiguos filtrados con los colores primarios (Dos pixels verdes, uno rojo, uno azul). Realmente, cada punto debería ser muestreado con tres pixels, uno por cada color elemental. O sea, que de los X millones de pixels que tiene tu cámara, la mitad solo registran el verde, una cuarta parte el rojo y otra el azul. Lo importante ocurre a partir de ahí, se pone en marcha un filtro de reconstrucción que fabrica una imagen. Miles de operaciones matemáticas que comparan, combinan, analizan voltajes: los de un pixel con los de al lado, con el valor medio a una temperatura dada, etc., que interpretan matices, contraste, tonos de color... Si trabajas en RAW grabas directamente los valores que salen del chip. Si lo haces en JPEG, la cámara procesa esa información y te ofrece un resultado mas o menos fijado.

¿Que ocurre? Que realmente la imagen nunca llega a existir del todo. No "es". Se fabrica, y el proceso es definitorio todo el camino. Todo es provisional todo el tiempo.

Luego abres tu programa de edición de imágenes y ¿que ocurre entonces?: Que puedes trabajar sobre cada pixel como un pintor sobre un lienzo en blanco.

Vale, las posibilidades son infinitas, el proceso puede ser mucho mas creativo, pero (un pero enorme) al final dedico mucho mas tiempo a la herramienta que al resultado. Estoy cansado de calibrar, ajustar, verificar y el problema es que ni siquiera siendo meticuloso consigo resultados controlables. Es una pesadilla abrir una imagen "definitiva" y comprobar que no se parece a lo que hiciste, cambiar de impresora y tener que volver a ajustar colores. Por no hablar de la intensa emoción que produce intentar abrir una foto grabada en un CD y que el aparato diga que no puede, que ha encontrado un marcador erróneo o algo igualmente incomprensible.

Yo tenia un sistema, una emulsión para cada tipo de trabajo, un formato, un papel, un filtro, variables controlables. Aún no he conseguido algo así, fácil y fluido, con las nuevas herramientas. Y encima me recuerdan que siempre me suspendían en dibujo...

Estoy pensando seriamente en desempolvar mi vieja Polaroid...

Deja vu


Es la sensación que produce ver la nueva cámara Zink en funcionamiento. Aprietas el botón y la cámara expulsa una foto por uno de sus lados. Aquellas mágicas Polaroid...

Zink es Zero Ink, cero tinta, una compañia americana que presentó su procedimiento de impresión hace unos meses y ahora ha desvelado sus primeras aplicaciones prácticas. Creo que debe ser un record. Normalmente las nuevas tecnologías se anuncian años antes de que notemos sus efectos. Van deprisa: han comprado una fábrica de papel fotográfico a Konica-Minolta y quieren estar en el mercado a fin de año.

El invento parece una adaptación de la idea del Dr. Land, el sistema Polaroid. Como aquel, lleva las tintas en el papel y el revelado -ahora le llaman impresión- se realiza en el aparato. El papel es una especie de sandwich de tres capas de cristales, sensibles cada uno a un color complementario (amarillo, magenta, cyan), que se revelan por calor: cada color necesita una intensidad y una duración diferente.

La idea es unir la impresora a aparatos que ahora no la tienen: Cámaras y móviles son los primeros candidatos.



Este es el primero que presentaron, una impresora portátil, que se comunica por bluetooth con cualquier dispositivo y produce copias a 300 dpi. Hablan de un precio de 20 dólares por 100 hojas de 9x12 cm., aprox.

Lyra Research, una de las grandes empresas de estudios de marketing, estima que en el 2007 se tomarán 300.000 millones de fotos con cámaras digitales y teléfonos. Mercado tienen.

La cámara tiene 7 megapixels, y especificaciones normales de compacta. Eso si, no es tan bonita ni tan interesante como aquellas Polaroid sx70 o 110A.

A John Coffer no le preocupa que se deje de fabricar película...

John Coffer y su carro fotográfico

Ni a Will Dunniway. Trabajan el colodión. Si, el procedimiento inventado hace 160 años por ScottArcher . Fabrican ellos mismo sus emulsiones, sus placas, y sus reveladores.

Dunniway estaba, hace quince años, viendo la recreación de la batalla de Gettysburg (1863), observó a unos tipos haciendo fotos con cámaras de la época. Le fascinó el procedimiento, les pidió que le enseñaran y se ha convertido en una especie de gurú del tema. Cada año da una docena de cursos a aspirantes a artistas fotográficos.

John Coffer se compró un carro fotográfico y un caballo en 1978, y se pasó siete años viajando como los pioneros, ofreciendo sus servicios de fotógrafo ambulante. Desde hace 20 ofrece, en su granja del estado de Nueva York, el Campamento Tintype, tres días de curso intensivo sobre el tema.

Dunniway tiene en su web una galería de imágenes y alguna información. Hay varios cortos explicativos en You Tube. El procedimiento es difícil: Hay que recubrir una placa de cristal con colodión, y, antes de que se seque, sumergirla en una solución sensibilizadora de sales de plata, exponerla y revelarla. Por eso no tiene demasiados practicantes hoy. Las imágenes resultantes son, eso sí, muy románticas. Recuerdan, lógicamente, las realizadas por los pioneros, de hecho Dunniway ofrece en su web consejos para distinguirlas de las auténticas: Ya hay quien ha intentado la estafa.

Supongo que siempre quedarán artistas que usen estas técnicas, como la platinotipia, la goma bicromatada o el papel fresson, incluso cuando lo digital termine ahogando a la fotografía química. Al fin y al cabo, todavía hay artistas dedicados al grabado o la calcografía, aunque sean procedimientos técnicamente superados.

Dunniway: Yosemite Mirror Image, 2002

Pintando con luz.


Siempre me ha parecido curioso como la cámara digital asimila y/o reconvierte viejas técnicas. Abrir el obturador y pintar con luz la escena delante del objetivo es una técnica antigua con usos tan diversos como crear fantasmas o iluminar monumentos. Los chicos de Lichfaktor le han encontrado un uso digital...

Iluminar

Si hay un blog que pueda ser útil a un fotógrafo en ejercicio, ese es Strobist. Recuerdo que hace muchos años estando de guia de un famoso actor por Madrid, llegó un fotógrafo a hacerle un retrato y usó un par de Vivitars 283, y pensé que era un valiente. Un profesional parece obligado a llevar mucho material, y en esas ocasiones siempre se presentaban con unos de esos megaflashes de estudio y un par de ayudantes.

Strobist va de eso, de iluminar mucho con poco. Utilizando flashes pequeños como el Vivitar, los Speedlights, etc. cubrir cualquier acontecimiento. Demuestran no solo que es posible, sino que es muy recomendable, y nos recuerdan que, en realidad, mas que con los flashes, las fotos se hacen con el cerebro.

Algunos de los adictos, como John Sumrow, el de la foto de al lado, están un poco grillados, otros son brillantes. La foto de abajo es un retrato de una de las grandes obras de la humanidad, un Mercedes 300SL, fotografiado por Ken Brown, iluminada por dos pequeños Speedlights. Ken Brown esta en el grupo de Flickr de Strobist, imprescindible para cualquiera que quiera aprender a iluminar.



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