Está viva!
Polaroid no ha muerto del todo
Parece bastante suicida, pero hay un par de motivos para la esperanza: El primero es que han conseguido el apoyo de Harman Technology Ltd., la empresa que se hizo con los restos del otro naufragio fotográfico, el de Ilford, y que parece que ha sabido aprovecharlos. El segundo, que en el equipo está un genio del marketing, Florian Knaps un tipo que ha hecho fortuna convenciendo a la gente de que suelten una pasta gansa por una cámara de plástico con prestaciones ridículas, copiada por un fabricante ruso de un modelo sin alma inventado por un fabricante japonés. O sea, para entendernos, uno de los creadores de la Lomografía y la Lomomanía. Mientras tanto, Polaroid se dedica a fabricar mini impresoras instantáneas para teléfonos etc. con tecnología Zink.
Para los amantes de las aberraciones cromáticas y los tonos tan particulares de las cámaras Polaroid que no puedan esperar el milagro, en Mrs. Deane proponen un par de alternativas. La de la casa es soldar a una de esas cámaras la parte de atrás de alguna antigualla plegable que use pelicula de 120/220. Esto es lo que han hecho con una Colourpack 88 y una Agfa Isola. No parece muy complicado.

Dicen que produce diapositivas de 6x6 perfectamente expuestas.
La otra es la Polarada, una Polaroid EE100 a la que se añade un respaldo Rada de 120, de los que se fabricaban hace medio siglo para cámaras de placas.

Teniendo en cuenta que compré mi Polaroid de la serie 300, profesional, por seis ridículos euros, cuando aun había película disponible, que las Polas de una pieza de plástico son aún mas baratas, y que el resto de los materiales no deben costar mas de 30 o 40 Euros (el respaldo Rada o la antigualla, mas un poco de pegamento y de cartulina para enmascarar), te puedes hacer media docena de cámaras por lo que pagarías por una Lomo y una Holga. Es más, apuesto que si le encuentras un nombre sonoro y les hac es un folleto bonito y un buen marketing, puedes ganar tanto como Florian Knaps y sus socios Lomomaníacos.Polaroid: In memoriam
Se acabó. Polaroid anunció que abandona a sus fans y deja de producir película. Dicen que intentarán licenciar la tecnología, si encuentran algun fabricante interesado, para no dejarlos tirados del todo. Lástima.
Se convierte en una marca para vender productos corrientes, indistinguibles de cientos de otros de las mismas categorias. Lo contratio de lo que siempre fue. Supongo que parte de la razón por la que se ha llegado a esto es que ya no tienen detras un visionario como el Doctor Land, creador de la empresa, un personaje típicamente yanqui, un pionero capaz de combinar una formación científica con un evidente talento para los negocios. Además de inventar las cámaras que le hicieron célebre (y que se convirtieron en un concepto cultural, una metáfora, útil en poesia, canciones, etc.), tuvo la ocurrencia de utilizar una propiedad poco conocida de algunos materiales, la polarización de la luz, para fabricar un nuevo tipo de gafas de sol y un filtro que nos ha salvado la vida a los fotógrafos en centenares de ocasiones. Sus cámaras, además, introdujeron utilidades hoy corrientes como el flash incorporado, de relleno o el autofoco.
Supongo que hoy, el Doctor Land hubiese encontrado serios problemas para vender sus ocurrencias. De hecho los innovadores creadores de Zink, la impresión sin tinta, salieron de su empresa.
Algunos cantos -comerciales- a la grandeza de la marca:
El doctor House antes de ser el doctor House, peleándo con una de ellas:
Con todo, lo mas importante de la Polaroid fue que trasladó a millones de personas la emoción de ver formarse una imagen, algo que sólo se podía apreciar hasta entonces ante una bandeja de revelado en un laboratorio. Un momento mágico que muchos añoramos y que ninguna cámara digital puede proporcionar.
Kennedy, Mike

perfeccion inesperada

De vez en cuando me tropiezo con la obra de algún desconocido que me sorprende por su rara perfección. Hojeas Flikr o Photo.net (el clásico) y ves cosas como la foto de ahí arriba, una polaroid de Brian Carter. Siempre he pensado que un buen fotógrafo lo es cuando alcanza una conjunción perfecta entre su tema, el procedimiento técnico y el soporte que usa para fotografiarlo. Las polaroids de Carter son un buen ejemplo. Son la encarnación de una forma de vida casi perdida, de una edad inocente. Las mejores son esos momentos de felicidad playera por la que suspirar desde tu puesto de trabajo en alguna ciudad gris este invierno. Tema, procedimiento, soporte... para perfeccionar el espejismo, solo falta añadir alguna canción de otro Brian, el Beach Boy Wilson...
