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Fotógrafo x fotógrafo

Quedan pocos días para ver en Madrid Fotógrafos, la exposición de Estela de Castro. Está en una de las salas de Tabacalera (la del ministerio, Promoción del arte, no la autogestionada) y creo que nadie con un mínimo interés en la fotografía, española o no, el retrato, el arte etc. debería perdérsela.


 
Ya he demostrado una inclinación al retrato de un fotógrafo realizado por otro. La esencia del asunto es el juego entre  retratista y retratado, en fotografía como en cualquier otra disciplina. Se supone que un buen artista sabrá recoger la persona, su carácter, su esencia, en la imagen de ella que capta con su máquina o sus pinceles... Al tener  como sujeto a un prácticante del oficio, es de suponer que consciente de las reglas y las limitaciones del juego, la apuesta se complica. Debo decir que Estela de Castro se enfrenta a una legión de ellos con su Hasselblad y su clásico estilo y realiza un trabajo sobresaliente.

 57 fotógrafos colgados


Me quedé con muchas de sus imágenes grabadas: los grandes ojos y la mirada limpia de Maria Espeus... el gran Oriol Maspons en una pose cercana y aristocrátuica en lo que parece ser los restos de su reino... la afabilidad de Gervasio Sánchez, fotógrafo comprometido y encarnación del buen tipo... Amparo Garrido y su mirada pícara y provocativa...  Joan Pla, soportando estoico la sesión... Martí Llorens y su aire de apasionado científico loco... Joana Biarnés y su hermana gata... Joan Colom, trajeado para la ocasión... Cristina García Rodero con su punto torero... Sanz Lobato, con su pipa y su aire de feliz hombre del pueblo... Así hasta 57. Todos los que ha retratado son personas cuya obra he disfrutado mucho y a los que siempre me hubiese gustado conocer. Ahora los conozco un poco.

La expo se acompaña de un video realizado para la ocasión en la que los retratados hablan a la cámara de si mismos, de lo que es o supone la fotografía... Debo decir, en honor del trabajo de Estela de Castro, que sus retratos definen mucho mejor la personalidad de sus modelos sin necesidad de palabra alguna. En este caso, una imagen vale mas que un video con mil palabras.

La lotería, o casi


Nada, si este año te presentas al Critical Mass de Photo Lucida, uno de los concursos mas interesantes y mejor juzgados del sistema fotográfico y acabas entre los finalistas, además de conocer a 200 comisarios y organizadores de expos, de poder conseguir una beca, de participar en una de las mas influyentes expos colectivas del año, te puede tocar una residencia de un mes en la casa de Robert Rauschemberg, na menos!. Un mes en Captiva Island, Florida, que ya suena bien, usando los estudios y laboratorios del genio. El ticket de la loto sólo cuesta 70 dólares... Hay que comprarlo antes del 16 de julio.



la residencia...

Pequeño formato

Vuelve uno de los eventos fotográficos que mas me gustan: Entrefotos. Tiene el peligro de pasar desapercibido, precisamente porque su ambición no va mas allá de poner en contacto a fotógrafos y aficionados en unas circunstancias manejables: Un local, una treintena de artistas disponibles durante un fin de semana largo, y eso es todo. Nada de macrocosas abrumadoras y comerciantes con fines ajenos a la fotografía, nada de fashion ni de cultureta. 

Este año la cosa empieza el dia 22, dura hasta el 25, y entre los seleccionados hay de todo: desde la gran Pilar Pequeño y sus hermosas naturaleza muertas, hasta las digigrafias sombrias de  Sandra Sue, pasando por clásicos como Pepe Frisuelos y, estoy seguro, algunas revelaciones interesantes... 


¡Nos vemos en la Casa del Reloj!


Nikon: Censura y derrota en los tribunales.

Nikon ha sido condenada por un tribunal japonés a reabrir la exposicion del fotógrafo Ahn Sehong, que se había comprometido a colgar en su galería. La exposicion, titulada Layer by Layer (Capa por capa), como el proyecto de asistencia que ha generado,  retrata la vida de las mujeres coreanas obligadas a prostituirse por y para el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

Nikon se había comprometido a exponerla pero dos semanas antes de la inauguración se negó a hacerlo alegando que el tema era muy político. Los tribunales nipones han sido veloces en condenar ese acto de censura, obligando a la empresa a cumplir su compromiso, con lo que las obras se pueden ver en la galería apenas 10 dias después de la fecha prevista para la inauguración.

Pero la historia no acaba ahí: La compañia ha contratado a detectives y abogados para que espíen, entorpezcan y dificulten la vida de Ahn, hasta el punto de que el fotógrafo teme por su seguridad y la de su familia, que ha sido amenazada además por grupúsculos de extrema derecha. También impide el acceso de periodistas a la sala y limita la asistencia de visitantes.

Ahn Sehong trabaja con esas mujeres desde el año 96 y ha expuesto ya sus fotos en numerosas ocasiones. La suerte de esas mujeres es particularmente cruel: Después de ser secuestradas en su pais, y obligadas a  prostituirse, fueron abandonadas por el ejército en China y no pudieron reintegrarse a la vida normal. Rechazadas en todas partes, llevan una existencia marginada y miserable.


foto (c)  Ahn Seong

Un colega fotógrafo, Si Barber, abrió una página de apoyo que ha contribuido a aliviar la situación de Ahn. En ella se pide a la compañía que deje de molestarle e incluye un mensaje para enviar a la dirección de la galería. Han firmado mas de 600 personas, entre ellas luminarias de la fotografía como Chris Steele Perkis o Stan Banos.

Ambientazo en la galería Nikon!

Hablando con un reportero del Wall Street Journal, un portavoz de Nikon afirmó que respetarían el veredicto, pero que lo habían recurrido y que suspenderian la exposición si consiguen que un tribunal de apelación les dé la razón antes del final previsto, el dia 9 de julio.

Mal, Nikon, muy mal. Esas cosas no se hacen, dañan gravemete la reputación de las compañías que incurren en esos comprotamientos y ningún fotógrafo merece ser maltratado solo porque el tema que elige no es del agrado de algún directivo.

Yankee Papa 13 en Valladolid

Es una de esas personas que me hubiese gustado conocer: Larry Burrows murió haciendo su oficio, cuando el helicóptero en que viajaba con tres compañeros fue derribado en Laos, durante la guerra de Vietnam.  Ahora se exponen  90 de sus fotos en Valladolllid, coincidiendo con el 50 aniversario de su muerte.

Uno de sus primeros éxitos fue la historia de uno de esos vuelos, un viaje con Yankee Papa 13. Su libro sobre Vietnam es un clásico, uno de los mejores que se hayan publicado sobre la guerra. El tipo componía, con una especie de elegancia inglesa, una figura de héroe. Despues de ver este retrato, le dan a uno ganas de ponerse una chaqueta M65 y cogarse del cuello una Leica antes de salir de casa. Me recuerda a Tim Heterington.


Forma parte de une generación seminal, la de los reporteros que cubrieron esa guerra, que fijó definitivamente  el estilo y los parámetros del género. Probablemente fue tambien la última cuya obra tuvo una influencia real sobre la política. A los halcones del Pentágono les gustaba decir que la guerra se había perdido por su culpa.

Horst Faas  y Richard Pyle, ex directores de la oficina de AP en Saigón,  encontraron en el 96 el lugar donde cayó el helicóptero. Quedaban tan pocos restos humanos que la identificación fue posible en parte por el número de serie de los restos de la Leica de Burrows. Faas y Pyle publicaron Lost over Laos, la historia de ese último viaje, y Requiem, una coleccion de fotografías tomadas por los 135 fotoreporteros muertos en Vietnam. Paradójicamente, la mayoría, de Robert Capa a Keisaburo Shimamoto, que murió en el mismo accidente que Burrows,  no eran americanos.

Aqui está Burrows haciendose la pregunta que atormenta desde siempre a los fotógrafos de guerra ¿Es lícito beneficiarse del sufrimiento ajeno?



Deja Vu

Simon Nofolk empezó a fotografiar la guerra de Agfanistan allá por 2001. En su estilo, creo que ha ofrecido uno de los mejores retratos de la guerra, alejándose de la acción y el primer plano y ofreciendo una visión de su sinsentido registrando escenarios y restos, lo que queda después de las batallas, que si no fuera por el daño y por las víctimas, serían esfuerzos irrelevantes y fútiles.

El anuncio de la retirada que ha hecho Obama, seguido fielmente por sus aliados, coincide con una exposición en la que Norfolk muestra  el trabajo que ha hecho estos últimos años siguiendo los pasos de John Burke, el primer fotógrafo que retrató el país.

Burke acompañó a las tropas inglesas en la Segunda Guerra Afgana, entre 1878 y 1880. Como la primera (1839-1842), fue parte del Gran Juego, así definido por  Kypling, en el que dos potencias imperialistas, Rusia y Gran Bretaña, intentaban asegurarse el control de un territorio estratégico. La partida es la misma que se jugaba en el país tras la nueva invasión rusa de 1979 y probablemente es la  misma que se sigue jugando hoy. Las coincidencias son esclarecedores y toda la retorica que las justifica, sorprendentemente igual. Los ingleses no invadieron Afganistan en la primera guerra, acudieron llamados por un gobierno títere, a defender a los afganos buenos de una amenaza ajena, en la seguridad de que serían bien recibidos por los "indígenas". Deja vu.

Norfolk siempre se ha mostrado tan sorprendido de lo poco que los actuales soldados saben de la historia bélica de Afganistán como indignado por el destrozo actual. Quizá saber lo que sus bisabuelos se encontraron allí les hubiese ayudado. Desde luego sus mandos podrían haber aprendido algo de las derrotas y las retiradas y los compromisos que su país tuvo que aceptar. No es que sea un conocimiento esotérico, basta con leer el libro de Robert Fisk, La gran guerra por la civilización, por ejemplo, para saber hasta que punto los anglos actuales están repitiendo errores fácilmente predecibles. No se cual es la explicación, pero la experiencia colonial, imperialista de occidente, tan criminal como reciente, tiene una presencia nula en el debate publico estos días, pese a que es imposible entender el mundo actual sin ella. Quizá sea un significativo olvido freudiano, una omision imprescindible para poder seguir llamándonos civilizados. Los afganos, en cambio, no han olvidado.

Por eso cuando se encontró con un álbum de fotos de Burke, Norfolk decidió viajar sobre sus pasos y retratar de nuevo el país. John Burke acompañó a las tropas con sus engorrosos  carros de fotógrafo, trabajando su magia fotográfica a base de albúmina y colodión: las gigantescas y frágiles placas de cristal que había que emulsionar, exponer, revelar y fijar mientras estaban húmedas. Las copias sobre papel cubierto con una emulsión fotográfica sobre clara de huevo.  Como dice Norfolk, un proceso que es mas parecido a hacer una tortilla que una fotografía.


No solo retrató las tropas, también tipos, paisajes, ciudades y dignatarios locales. Desde su base en la ciudad balneario de Muree, hizo una fortuna fabricando albumes de recuerdo, postales, etc. El outcast al que se le había negado permiso para acompañar al noble ejercito imperial, acabó siendo un destacado miembro de la sociedad. Según Norfolk, son precisamente esos orígenes -irlandés, pobre, ajeno- y su incomoda posición social inicial lo que hizo que retratara a los afganos como iguales. Los demas fotógrafos coloniales dejaban bien clara la posición inferior de los locales, retrataban siempre su sumisión, sus costumbres salvajes, etc.
Norfolk también fotografía la resurección de la Kabul ocupada, una ciudad en boom, dice el NT.

¿La diferencia fundamental entre la segunda guerra afgana y esta, la cuarta? Antes los ingreses tenían la decencia de morir en las mismas cantidades que sus enemigos. Ahora la cosa es bien diferente: 20 a 1.

Norfolk

Burke



Un archivo que se queda

Leo en El País que el Ministerio de Cultura ha comprado el archivo Centellés, que se instalará en Salamanca, unos días después de ver la exposición sobre sus fotos del campo de concentración de Bram en Barcelona. Se ha publicado también un libro con su diario, estremecedor. Por lo que cuenta de las condiciones de vida tanto como por su obsesión con fotografiarlo. Es un episodio de nuestra historia no demasiado conocido, al contrario de la de Centellés y las peripecias de su maleta.

Leo siempre que Centellés es el Robert Capa (Kapa, en El Pais!) español y me subleva cada vez. Centellés fotografía su vida, su república, su guerra y su derrota. Capa se acerca a la tragedia para fotografiarla. Me parece muy diferente. En el campo, por ejemplo, improvisa un laboratorio en un barracón, hace ampliaciones usando el objetivo de su cámara, hasta que el jefe se entera y le convierte en fotógrafo oficial con el encargo de probar lo bien que viven los internados. Así que fotografía fiestas y celebraciones y de paso, su vida, que es lo que realmente le interesa. Y eso se nota en el resultado.

Que el ministerio se haga cargo de la colección es una gran noticia, sobre todo si cunde el ejemplo. Entiendo que para los herederos, un legado así es una pesada carga. Hay que catalogar, mantener, archivar, copiar, explotar... Si te gusta, puede ser un trabajo atractivo, pero para la mayor parte es una cruz. Mucho trabajo, pocos ingresos, mucha responsabilidad y una enorme incertidumbre.



Las letrinas del campo de Bram, foto de Agustí Centellés

Muñoz Molina retrata a Sudek


Pensaba escribir algo sobre la expo de Josef Sudek en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Pero el sábado me encontré este artículo de Muñoz Molina en El País, y se me pasó de inmediato. Es un lujo que un escritor tan hábil en su oficio sienta tanto interés por la fotografía. También se pueden hacer grandes retratos sin cámara, crear imágenes poderosas solo con palabras.

Madrasas

Aún quedan algunas semanas para ver en Madrid la exposición sobre Madrasas africanas del fotógrafo Luis López Gabu.

Para los que no leen los periódicos o están al margen de la lucha contra el terror bushiana, diré que una madrasa es una especie de cueva infernal, una escuela religiosa en la que se fabrican terroristas suicidas musulmanes y radicales dispuestos a acabar con la libertad y el progreso. Aunque eso no es lo que se ve en las fotos de Gabu.



Luis López Gabu ha trabajado sobre la experiencia escolar de los niños africanos a lo largo de una decena de años y ha recorrido otros tantos países. El resultado es una treintena de imágenes que te hacen reflexionar sobre algunos aspectos esenciales de una realidad que cada vez nos es mas próxima.

Leí en la misma sala, en el texto de presentación, una observación muy reveladora: La mayor parte de las culturas africanas son ágrafas, sobre todo las subsaharianas. Quiere decirse que, por extraño que pueda parecernos, estos niños se enfrentan a una experiencia no solo nueva, sino también ajena a su tradición y su cultura. Es una de esas cosas que se dan por sabidas, pero en las que creo que conviene detenerse a pensar. En muchos lugares, la avanzada contra el analfabetismo es una de estas madrasas, un maestro aislado, un local menos que digno y unas tablillas en las que los niños aprenden a escribir copiando las suras del Corán.

En la sala se pueden ver algunas de estas tablillas. Dada la escasez en que se mueven estas escuelas, la tradición es que pasen de niño en niño y, cuando se estropean, se les añadan parches, grapas y lo que sea necesario para prolongar su vida útil. Así se convierten en objetos con un alma particular.


Para mi fue una agradable sorpresa. Pocos días antes de visitarla escuché en la presentación de un trabajo de uno de los grandes de la fotografía española, que había realizado algunos de sus exóticos reportajes en sus 15 días de vacaciones anuales, y, por comparación, el esfuerzo de Gabu adquirió aún mayor dimension. Es un gran trabajo, conceptual y artísticamente hablando, al que bien se le pueden dedicar unas horas de disfrute. La web de Luis López Gabú es un poco confusa -creo que es la primera que veo que dedica tanto espacio a contar la azarosa vida del artista- pero ofrece una muestra muy interesante de su trabajo como pintor y fotógrafo.

This is the end...

Lees la frase en alto y es imposibe no pensar en Los Doors, en el principio de Apocalypse Now...

Pero es el título de una exposición de Walter Schels, fotógrafo alemán que se ha atrevido con un tema tabú: La muerte. En nuestra civilización, que hasta sitúa los cementerios lejos de las ciudades, y que procura obviar el tema, es casi una provocación. Lo que ha hecho, con su compañera Beate Lakotta, es retratar personas que se enfrentan a una muerte cierta -mas bien definida, todos estamos en la otra situación- antes y después de morir.


Son 24 enfermos: el mas joven, un bebe de 17 meses, el mas viejo tiene 83 años. Es un ejercicio impactante contemplarlas, leer las entrevistas y pararse unos minutos a pensar en ellas. Schels y Lakotta cuentan en un video la génesis del proyecto, financiado por unos laboratorios farmacéuticos, y el efecto que les produjo. El tiene 74 años, es consciente de que su muerte se acerca. Para hacer las fotos tuvo que superar, ademas de las complicaciones técnicas imaginables, un arraigado pánico a la muerte. Siendo niño, se encontró con los cuerpos destrozados de las víctimas de un bombardeo, y no habia sido capaz de superarlo. Uno de sus descubrimientos mas terribles fue que los familiares y amigos de los enfermos, atendidos en una residencia, no les visitaban, y que estos sufrian enormemente por ello. La certeza de la muerte era inmanejable para esas personas con las que habian convivido, que en consecuencia, rompian la conexion con ellas. Los enfermos se resentian, cuestionando incluso años de amistad o de relaciones familiares. Y cuando les visitaban era casi peor, les decian que se iban a poner pronto bien y tonterias así. Uno de los enfermos se desespera: ¿Es que no se enteran de que me voy a morir?

El trabajo tiene ya un tiempo, pero como estos dias se expone en Londres, ha generado nuevas reacciones. Mucha gente declara haberse sentido iluminada, mucha mas se siente horrorizada y las encuentra nauseabundas. Algunos afirman, como prueba del mal gusto de la exposición, que es la primera vez que se hacen fotos de muertos, demostrando una importante ignorancia. Uno de los primeros usos de la fotografia, cuando aún estaba en el daguerrotipo, fueron los retratos de personas fallecidas, los memento mori, on los que sus familiares pretendian recordarles. Susan Sontag afirmó, con su típica sagacidad, que todas las fotografías son memento mori, huellas de algo que ha dejado de existir.

Hay una web de la exposición. La colección más completa que he visto la publica The Guardian, tambien un completo reportaje, en el que resumen parte del dolor, el sinsentido y hasta el humor de la situación. Uno de los enfermos, por ejemplo, se resistía tanto a morir que le dijeron que tenía que volver a su casa. Su mujer le contó que ya había vendido todo los suyo. Murió un par de dias despues.

Espero que la podamos ver algún dia en España. Estoy seguro de que ayudaria a mucha gente.

Un buen rato

En el Museo Picasso de Málaga han colgado De lo humano, una antológica de fotografía que recoge alrededor de 150 retratos tomados antes de 1950. La publicidad habla de la primera mitad del siglo XX, sobre todo porque preparan la continuación, sobre la segunda mitad, que se inaugurará en Junio, pero no es del todo cierto porque hay obras del XIX. Mas allá de precisiones inútiles, la verdad es que es una de esas muestras que conviene no perderse. Si estás familiarizado con la historia de la fotografía, porque nunca está de mas volver a disfrutar de los maestros, y si no eres aficionado, porque es una de esas colecciones que no dejan frio a nadie. Cómo dicen los cronistas deportivos, una de esas que hacen afición.

Yo he pasado un rato largo y estupendo en esas salas. Habia algunas obras maestras muy conocidas: Unos retratos de Ortiz Echague y otros pictorialistas de su escuela, con los que me voy reconciliando, uno de los retratos indios de E. S. Curtis, copias superlativas de algunos de Cecil Beaton, Irving Penn, Walker Evans... una hermosa foto de los inmigrantes haciendo cola en la escalera de Ellis Island, de Lewis W. Hine, etc. Esas ya las había visto, pero siempre es un placer. Nunca habia visto en directo la fotografía que Rodchenko hizo de su madre y es impresionante. Hay bastantes tesoros más. Por ejemplo, retratos de dos autores por los que siento especial devoción, Chesterton y Mark Twain, tomados por Alvin Langdon Coburn.

El de Twain es impresionante, define muy bien al personaje con su actitud desafiante y su personal puesta en escena de traje claro, bigotazo, melenas, puro humeante... Y una imagen de Agustí Centellés que he visto mil veces y siempre me produce la misma emoción: El retrato de un anarquista con su mujer y su hijo...

Lo notable de esta última foto es la ausencia de drama. El soldado sonrie y parece contento con su destino -va a incorporarse con su columna al frente de Aragón- y la mujer posa para la cámara como si fuera un dia de campo, con normalidad. Nada de emociones desatadas, lágrimas, desgarros o de la pornografía sentimental a la que se nos somete hoy en momentos semejantes. Una imagen que retrata con diginidad a un voluntario que sabe perfectamente que es lo que le espera y por qué lucha.

Lo dicho, un buen rato...

Cien latidos

Fernando Moleres

En la sala del Espai Cultural de Caja Madrid en Barcelona se puede ver hasta el 31 de diciembre la exposición Latidos de un mundo convulso. Cien fotos, diez por fotógrafo: Sandra Balsells, Javier Bauluz, Clemente Bernard, Paco Elvira, Kim Manresa, Enric Martí, Fernando Moleres, Gervasio Sánchez, Cristina García Rodero, y Santiago Lyon. Teniendo en cuenta quien organiza la muestra, supongo que girará ampliamente por España. El catálogo es un suntuoso libro de la editorial Lunwerg. Una selección cuidadosa que parte de una generación de fotógrafos verdaderamente brillante. Más allá de que acumulen premios y éxitos, de que publiquen en medio mundo y de que sumen reconocimientos tan merecidos como está exposición, su obra nos da la dimensión de un planeta que registra mas sufrimiento del que nos gusta recordar. Aunque ya se inventara el video y la inmediatez de los telediarios nos de la impresión de que sabemos lo que ocurre, la fotografía sigue dando una dimensión diferente. Un instante cuando pasa entre dos anuncios no hace el mismo efecto que cuando, detenido, nos obliga a interrogarle y a interrogarnos.
Todos los fotógrafos son brillantes, casi todos pertenecen a una generación curtida en la transición, han pasado por los mismos conflictos (algunos, como el palestino, son tan largos...) y han encontrado su lugar en grandes agencias internacionales: Santiago Lyons y Javier Bauluz en Associated Press, Cristina García Rodero en Magnum, Enrique Martí en Reuters, etc. La suya es una vida difícil, dedicada a un oficio poco gratificante en términos económicos, y tienen toda mi admiración.
Revisadas las fotos, una de las evidencias que vienen a la mente es el papel criminal del nacionalismo en casi todas las guerras recientes. A pesar de eso parece que ese sentimiento nefasto sigue tan activo y tan venenoso como siempre. Y aunque las fotos de los grandes conflictos dominen, algunas de las mas impresionantes retratan fallos estructurales de nuestro mundo, como las fotos de trabajo infantil de Fernando Moleres. Obligaría a verlas cada mañana a todos los neocons insoportables que se pasan el día intentando convencernos de las bondades del capitalismo moderno desde sus púlpitos en los medios españoles.
Buena idea y buena selección.

Man Ray, 1929.

Quedan aun unos días para ver la exposición de Man Ray en la Fundacion ICO de Madrid. Es la segunda en un año y esta si que es de verdad, no como la otra. Mas de 300 piezas, entre cuadros, dibujos, múltiples, esculturas, objetos imposibles (objects of my affection), etc. Una visión completísima y panorámica sobre uno se los artistas mas importantes del siglo pasado. Debería haber un libro de visitas en la sala para poder agradecer a los organizadores la calidad de su trabajo.

Sus biógrafos le presentan como un pintor frustrado y un fotógrafo accidental: Aprendió a hacer fotos para reproducir sus cuadros y cuando no tuvo éxito como pintor se ganó la vida con la fotografía. Pero lo que se ve en la exposición es un artista polifacético muy productivo que trabajó hasta su muerte en las diversas técnicas. Lo específicamente fotográfico, además de darle de comer, se le dio bien: Aunque no invento los fotogramas (que existen desde que los propuso el inventor de la fotografía, Fox Talbot), los hizo mejor que nadie. La solarización (el efecto Sabatier), otro ejemplo de técnica fotográfica para experimentadores de laboratorio, la dominaba como nadie. Sospecho que iluminaba sus fotos para que se solarizaran en la dirección que quería. Pero además, pintó mucho y muy bien, y en sus cuadros hay en potencia Duchamps, De Chirico, Magritte, etc. Fotografió películas para otros y realizó pequeñas obras maestras de la vanguardia, como Emak Bakia o L'etoile de mer, que se pueden ver en UBUWEB, el youtube de las vanguardias, como se autodescriben.

Man Ray: Autorretrato

Aunque es algo sabido, viendo la exposición se hace evidente que un pequeño grupo de artistas, una veintena de personas, definió todos los movimientos artísticos importantes del siglo pasado. Es increíble que coincidieran en el Paris de entreguerras, o a lo mejor precisamente hicieron lo que hicieron por haber coincidido allí. En las fotos de Man Ray queda el testimonio de esa época. Días en los que alrededor de una mesa se reunían regularmente Marcel Duchamp, Tzara, Maiakovski, Andre Breton, Picasso, Kiki de Montparnasse, Elsa Triolet, Giacometti, Picabia, Rilke, Erik Satie, Hemingway, etc.

Si hubiese que señalar una pieza entre las 300, marcaría 1929, unas fotos pornográficas de las que ni siquiera había oído hablar. Es difícil, porque hay algunas obras muy importantes, como por ejemplo una reconstrucción de Noire et blanche, imagen que no se podía ampliar por el estado del negativo y que ha sido recreada escaneandolo e imprimiéndola. Sabía que el surrealismo apostó desde el principio por la potencia liberalizadora y escandalizante del sexo, y que los integrantes del grupo se habían divertido lo suyo, había leído algunas de las provocadoras poesías eróticas de Aragon etc., pero no sabia que existían trabajos como este.

La historia, que he conocido ahora, después de verlo, es surrealista: El editor de Varits, una revista belga miembro del movimiento, no podía pagar a su impresor, pero, aunque le debía ya una suma importante, este estaba dispuesto a imprimir un número mas. Los surrealistas decidieron resolverlo con un número especial, erótico, y Aragón se acercó al estudio de Ray a pedirle que hiciera algo para la revista. Man Ray abrió un cajón y sacó un mazo de fotografías, entre las que Aragón escogió esas cuatro. Nadie lo preguntó, pero era evidente que los protagonistas eran Kiki de Montparnasse y el propio Man Ray. La revista se publicó, una edición especial de 500 ejemplares que debían haber salvado a Edouard Mesens, el editor, pero en el camino a Paris, fueron secuestrados por los aduaneros franceses. Las imágenes desaparecieron. Man Ray ni siquiera menciona la anécdota en sus memorias. Las fotos no se recogen en su pagina oficial y sospecho que nunca se exhibieron.

A raíz de la visita y de la visión de 1929, he descubierto el rumor nunca del todo confirmado de que Man Ray hizo por encargo fotos pornográficas. Cuando llego a Paris parece que el enigmático William Seabrook, escritor de novelas populares, inventor de los zombies y fetichista notorio, le invitó a cenar sobre una joven encadenada, que Ray retrató y que luego fotografió para él otros cuadros. Se dice que hay fotos de Meret Oppenheim con Nush, la mujer de Paul Elouard, menos tímidas que las que normalmente se exhiben y desnudos bastante mas explícitos que La priere. Hay quien sostiene que Ray se estableció en Paris precisamente atraído por su libertad de costumbres, rara en la época.

Casi 80 años después es difícil imaginarse el efecto que tuvieron entonces y la osadía que suponía tomarlas. El material pornográfico de la época no era tan explicito y los primeros planos descontextualizados creo que se inventaron bastante mas tarde. Y técnicamente, teniendo en cuenta los materiales disponibles, son un éxito. Vistos hoy, tienen un aspecto marmóreo, una solidez escultórica extraña. No producen efecto alguno en la libido, especialmente vistos en una sala de exposiciones. Me gusta pensar que fijan muy bien el aspecto "unitario" del sexo, eso de dos cuerpos fundidos etc. Y desde luego marcan muy bien la distancia entre el entonces y el ahora: Los surrealistas querían hacer la revolución y uno de sus instrumentos, al hilo de las entonces recién divulgadas teorías de Freud, era el sexo. Hoy es imposible utilizar el sexo para eso. Como tantas otras armas revolucionarias, ha sido completamente asimilado, domesticado y transformado en mercancía, y los últimos que lo intentaron, abandonaron derrotados en los años 70. Hay que concederles a Breton y sus amigos un éxito parcial: la sociedad patriarcal, ultraconservadora y miserable que conocieron ha dejado de existir. Pero teniendo en cuenta la regresión conservadora, el rebrote de la influencia religiosa y sectaria y la derechización que sufrimos, habría que reinventar un grupo como aquel. Hace mucha falta.

**me disculpo por la inmunda calidad de mi foto de 1929: La sala permite hacer fotos, pero sin iluminacion, sin tripode es dificil hacer algo mejor.

Noticias desde el frente

Irak no termina nunca. Hace unos dias, los generales americanos andaban celebrando el éxito de sus últimas iniciativas y la disminución de la actividad terrorista,y quejándose, en términos recogidos literalmente por medios de extrema derecha como Libertad Digital de que la prensa progresista no se hacia eco de sus éxitos. Dos días después se produjo uno de los ataques mas feroces de toda la guerra. Casi como lo de Zapatero y Barajas. Acabo de leer un reportaje de Peter Beaumont, el corresponsal del Observer en Bagdad, sobre como la fatiga esta destruyendo la capacidad del ejercito yanqui en Iraq, abro el correo y me encuentro información sobre Unembedded, una iniciativa de cuatro fotógrafos independientes (Ghaith Abdul-Ahad, Kael Alford, Thorne Anderson, Rita Leistner). Unembedded es lo contrario de embedded, el término usado para describir a los periodistas que acompañaban a los ejércitos invasores y que trabajaban desde sus instalaciones supervisados por los censores militares. Lo tradujeron como empotrados. Se suponía que era la única posibilidad de informar desde Irak con cierta seguridad, aunque la trágica muerte de Julio Anguita Parrado demuestra que aquello era una ilusión y un truco para controlar la información. Unembedded seria pues, No-empotrados

Thorne Andersson, Unembedded
El reportaje de Beaumont cuenta la situación desde el lado invasor, el impacto que la guerra esta teniendo sobre el ejercito yanqui. El panorama que describe es desolador: Una guerra no convencional con soldados permanentemente de guardia, agotados, recibiendo información constante de lo que se discute en USA, forzados a volver a Irak contra su voluntad, miles de desertores y expulsados del ejercito con informes negativos, oficiales formados en la elitista West Point abandonando la institución, mas del 40% de los recursos del ejercito ya agotados, imposibilidad de reclutar suficientes soldados, que esta forzando a volver a casi ancianos (40 años), y a rebajar los requisitos mínimos (¡incluyendo los de salud mental!), rumores sobre la vuelta al reclutamiento forzoso.
Las imágenes de Unembedded muestran el otro lado, la destrucción causada por esos soldados: un país devastado, una sociedad en proceso de autodestrucción sin un horizonte claro. La foto de arriba, de Ghaith Adul Ahad, muestra el cadáver de un joven iraquí. Al fondo arde un transporte de tropas yanqui. Un helicóptero disparó sobre la multitud que se había congregado alrededor del incendio, asesinando a 28 iraquíes e hiriendo a 48 gravemente. Ningún soldado americano había muerto en el incidente. Ghaith es el único iraquí del grupo, desertó del ejército de Sadam y vivió en la clandestinidad durante seis años. Tiene mas suerte que su colega Bilal Hussein, que por hacer fotos parecidas fue “retenido” por el ejército americano y, año y medio después, aun no ha sido liberado. En el grupo hay dos reporteras, una de ellas, Rita Leistner, ha trabajado en un manicomio para mujeres en el que se refugian algunas que podrían ser víctimas de un asesinato de honor, una de las costumbres integristas que regresan gracias a la situación creada por los invasores.
El mundo cambia muy rápidamente, y espero poder ver al trío responsable de este desastre entre rejas un dia, aunque no creo que haya condena alguna que pueda hacer justicia. Unembedded, que es a la vez libro, exposición y web, seria una buena prueba ante un tribunal.

Excursion recomendada

Si estas cerca de Segovia y te interesa la fotografía, deberías plantearte una visita al Museo Esteban Vicente. Ya de por si el museo, una de esas instituciones de tamaño humano, nada intimidante, y con una colección permanente del pintor que le da nombre, merece la pena. Pero además, cuelga estos días UNA MIRADA AMERICANA: 1936-1996, una exposición antológica de fotos entresacadas de la magnifica colección del IVAM, una selección de lo mejor de la fotografía USA. Especialmente recomendable para principiantes, por su carácter enciclopédico. La lista de autores es algo así como el quien es quien de la foto: Diane Arbus, Irving Penn, Robert Frank, William Klein, Eugene Smith...

Ahora que ando obsesionado con la importancia del tamaño (en fotografía!), me ha chocado mucho ver uno de los retratos del oeste americano de Richard Avedon, al lado de una obra de Walker Evans... La primera foto es una ampliación de metro y medio hecha a partir de un negativo enorme, un blanco y negro contrastado, duro, con una precisión y una definición impactante. Casi intimida enfrentarse a ella. El tratamiento se ajusta al sujeto, por otra parte: un minero con pinta de duro. La segunda, en cambio es casi una joya: una pequeña miniatura (15x20 cm.?), no demasiado brillante, que retrata una víctima del mundo moderno, alguien que probablemente ofrece poca resistencia a su destino. Es uno de los retratos que Evans tomó para la FSA en Hale County (Alabama), documentando la dureza de la vida de los granjeros durante la depresión. Dos artistas, dos sujetos, dos piezas diferentes, el mismo procedimiento.

Estas colectivas cuando hay suerte ofrecen, además del placer de volver a ver fotos que ya conoces, la sorpresa del descubrimiento. Me he tropezado con un par de imágenes deslumbrantes de alguien que era un perfecto desconocido para mí: George S. Zimbel. Ésta es todo un poema: Retrato perfecto de una ambiente, una edad, una situación, un sistema de relación... Es increíble que alguien pueda captar al vuelo un instante así. He encontrado su página web, y desde luego no ha perdido reflejos.

Irish Dancehall, The Bronx, New York 1954

Foto playera: Massimo Vitali

Madrid está ahora sufriendo la avalancha de exposiciones de fotografía promovidas por PhotoEspaña. Megaferia especializada que lleva ya diez años, exhibe siempre mucho.

A veces se encuentran algunas joyas en las exposiciones colectivas, las teóricamente menores. Ya se que voy a ver cuando me acerco a la retrospectiva de Man Ray, o a la expo de Sebastiao Salgado. Pero uno no sabe que pensar de una colectiva que se llama Local, el fin de la globalización, colgada en el depósito de agua del Canal de Isabel II. El texto, el concepto y la presentación no son nada atractivas, una yuxtaposición de etiquetas traída por los pelos. La tesis es que la globalización se acaba porque triunfa lo local, como si fueran conceptos opuestos. Creo que hace ya mucho tiempo que Tolstoi dijo aquello de que si quieres ser universal, describas tu propia aldea...

Al final fui porque me gusta el local, la sala: Un antiguo depósito de agua salvado milagrosamente de la piqueta que reurbaniza Madrid para dejarlo sin memoria. Superficial que es uno. Y me he encontrado con las fotos de Massimo Vitali, que nunca había visto de verdad. Y solo por ellas ya vale la pena ir.

Vitali fotografía desde una altura de seis metros con una cámara de gran formato playas cercanas a su casa, las amplia a gran tamaño (80x70 cm. y mas) y las monta en Diasec, un proceso por el que la foto se fija a la parte trasera de un plástico transparente. Parecido al Dibond. El resultado impresiona. El objeto-foto. La imagen, por si misma ya es sugestiva: Al contrario del uso general, que manda centrar la foto en la anécdota, Vitali propone una visión general con decenas de sucesos detenidos, instantes congelados. Una situación sin drama, pero llena de detalles sugerentes. El formato escogido -colores, tamaño, montaje- enriquece enormemente la experiencia.

Hay una selección de sus imágenes aqui, pero ningún monitor puede hacerles justicia...


Lourdes Grobet




Lourdes Grobet abre exposición en Madrid, en la Casa de América, una colección de algo mas de un centenar de sus imágenes del deporte nacional mejicano, la lucha libre. Lourdes estudió fotografía y pintura en Méjico e Inglaterra, y durante mas de 35 años ha combinado las dos disciplinas. En su biografía incluye entre sus maestros a El Santo.

Las imágenes recogen tanto la pelea en el ring como momentos de la vida cotidiana y retratos mas formales de los participantes.

Zonezero publicó algunas de sus imágenes con un pequeño ensayo sobre el papel de la mascara en la política y la cultura mejicanas.

Una foto cada dia...

...me envían de Flakphoto desde que me apunté a su servicio, y es de los pocos mails que espero con anticipación...

Por ejemplo, hoy me ha llegado una hermosa imagen gracias a la cual he descubierto el trabajo de Amy Stein. Una de sus series, Domesticated, es particularmente emocionante. Son fotografías de animales "domesticados", integrados en la vida de los humanos o próximos a su hábitat. Original y hermoso. Mis fotografías -escribe- exploran nuestra paradójica relación con lo "salvaje" ...buscamos a la vez conectar con el misterio y la libertad del mundo natural, mientras nos esforzamos en domesticar lo salvaje y en controlar compulsivamente lo que de salvaje tiene nuestra propia naturaleza.

La revista yanqui que me la descubre me informa también de que su trabajo se expone este año en Photoespaña... Aquí al lado y estos días. Curioso.



Tus fotos cuentan mucho...

Es lo que dice el Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid. Hablando de "vernacular", foto anónima, popular, etc. La Comunidad ha iniciado un programa de recogida de fotos con la colaboración de Photoespaña. Los detalles, y las primeras 1.500 fotos, están en su página. Puedes llevarlas al servicio de recogida, en el Archivo de la Comunidad, en 14 bibliotecas publicas, en el servicio itinerante, o enviarlas por internet. Recogen, escanean y devuelven en el momento. El proyecto está dirigido por el fotógrafo y editor gráfico Chema Conesa, la ambicion supongo que es elaborar una especie de retrato colectivo, y espero que uno de sus efectos secundarios sea que la gente aprenda a ver sus fotos de otra manera.

Entre las que ya se exhiben hay de todo, fotos curiosas, informativas, graciosas y algunas excelentes. Me han sorprendido varias por su calidad. La que mas, quizá este retrato de una primera comunión en Palomeras en 1962, de Maria del Carmen Galisteo León. Parece recoger el momento ¿qué hago yo aqui? por el que pasamos todos en estos trances... Técnica y artísticamente a la altura de cualquiera de los grandes.


Martin Parr: ¿humor inglés?


En la galería Espacio Mínimo se puede ver desde hace unos días las fotos de Méjico de Martin Parr. La galería hace honor a su nombre, apenas una quincena de fotos de gran formato (se pueden "ver" en la web), seleccionadas de un libro publicado hace un año.

Parr incide sobre todo en el contraste entre el "color local" y la huella de la globalización, en fotos de colores muy saturados, composiciones muy cerradas y potentes, que concretan un sentido del humor muy particular. Algunas están cargadas de ironía, y hay que convenir en que Méjico es un destino particularmente adaptado a su visión. Sus críticos afirman, no sin razón, que lo que se ve es más Parr que Méjico.

En cualquier caso, es un placer enfrentarse a sus ampliaciones después de pasar tanto tiempo viéndolas en un monitor y la expo bien merece la visita.

Parr es un tipo muy interesante: Ademas de fotografiar (es uno de los socios de Magnum), también es editor y organiza exposiciones (fue el director de los encuentros de Arles en 2004). La próxima, Colour before color (itinerante, el próximo mes se inaugura en Nueva York), es una reivindicación de algunos de los pioneros europeos de la fotografía en color, entre los que incluye a Carlos Perez Siquier, un maestro español, premio nacional de fotografía, que imagino es próximo a su visión. Parr es un activista de la fotografía "vernacular" (etiqueta de profesionales del comercio artístico para anónima, popular, etc.), un defensor de los fotógrafos comerciales, y su tesis es que aunque el mundo del arte aceptara la fotografía en color solo a finales de los 70, los artistas ya la utilizaban 70 años antes. Merece la pena volver de vez en cuando sobre esta idea.

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